03 mayo 2016

#EvoEnLasRedes

Evo Morales ha establecido cánones de comunicación con la población, que difieren de cualquier modelo teórico o práctico previsible. Su incursión en Twitter generó polémica, aunque todavía son desconocidos los efectos que puede producir en las redes sociales.

La Razón (Edición Impresa) / Nicolás Laguna

00:26 / 02 de mayo de 2016

La formación de lo que se ha llamado opinión pública pasa por un complejo proceso comunicacional, cultural, ideológico y político; su importancia radica en que se constituye, en la sociedad moderna, en una de las principales expresiones de la sociedad civil que, sin duda, guía conductas y rige algunos elementos de la democracia representativa. Evo Morales, al igual que otros líderes carismáticos de la historia, ha establecido cánones de comunicación con la población, que difieren de cualquier modelo teórico o práctico previsible. Su incursión en Twitter generó polémica, aunque todavía son desconocidos los efectos que puede producir en las redes sociales para las bolivianas y bolivianos.

La opinión pública, en tanto resultado del proceso político de la sociedad moderna, tiene como condición necesaria o mecanismo a los medios masivos de comunicación; y es evidente que este fenómeno o expresión connotada de la sociedad civil nunca habría sido posible sin Gutenberg. Desde entonces, la emisión de los mensajes ideológicos y culturales se ha plasmado por diversos medios; el más reciente: las redes sociales. La diferencia entre los anteriores y éste radica en un juego de expectativas con relación a la participación de quienes, hasta entonces, parecían ser simples receptores de mensajes preconstruidos y que, ahora, figuran como actores centrales del proceso de comunicación. En realidad, las cosas no han cambiado tanto, solo que muchas veces la illusio es más fuerte que los hechos concretos.

El momento político más importante de las redes sociales en Bolivia fue la campaña para el referéndum de 2016. Los opositores a Evo lograron utilizarlas efectivamente durante este proceso electoral, a la par que la campaña por el Sí se dejó sorprender no solo por la centralidad que adquirieron, sino por otros factores como la velocidad con que circula la información en ellos y la elevada capacidad de manipulación y persuasión que tienen en la opinión pública.

Sin embargo, lo importante acá es la reacción posterior. Evidentemente, existieron voces resquebrajadas exigiendo normativa de control e incluso la censura de las redes. Y, aunque los principales líderes del Movimiento Al Socialismo (MAS) expresaron claramente la escasa viabilidad de estas iniciativas, el debate en torno a esta cuestión se extendió por semanas. Ante esta situación, era de esperar que un político del talante de Evo Morales decidiera tomar la iniciativa y dar el salto a este nuevo escenario de la comunicación política. Efectivamente, el 15 de abril, el Mandatario nos sorprendió con la apertura de su cuenta en Twitter (@evoespueblo), cuyo perfil —bien construido— sobrepasa, en menos de una quincena, los 24.000 seguidores. La cuenta y los tweets de @evoespueblo se caracterizan por su firmeza, sencillez y humildad. Y eso es bueno porque simplemente así es él. Las opiniones de los "analistas" en diversos medios, en general, son positivas o neutras y no se han visto gestos de rechazo a que el Presidente ingrese en este terreno.

Sin embargo, la polémica era un hecho inevitable. Entre los oportunistas, Samuel Doria Medina (@SDoriaMedina) escribió —quizá esperando impulsar su propia vetusta cuenta— felicitaciones al Mandatario, al tiempo de exigirle explicaciones sobre su vida privada. Los miembros de la red reaccionaron de inmediato exigiendo, a su vez, al excementero, explicaciones acerca de cosas más importantes. Basta citar algunos ejemplos: "Micaela Pedraza: creo que tú tienes que explicar tus intenciones de vender el país"; "Ruth_Ely: Ay #kenchaSamuel ya te olvidaste de tu 50/50, vos explicanos por qué quieres vender nuestra patria #vendepatrias".

Así son las redes. De @SDoriaMedina, qué se puede decir, Quod natura non dat, Salamantica non præstat. Otros opositores no lograron ocultar el susto. Los bots, trolls y otros especímenes de este mundo no se dejaron esperar para atacar el perfil @evoespueblo, sorprendentemente, desde cuentas en México, Venezuela y Chile; algunas de ellas muy bien construidas y de larga data. Esta es, pues, una batalla política global más compleja que la que se ve en nuestro escenario local.

Si a la cabeza de esta nueva contienda del proceso político boliviano está @evoespueblo —como casi siempre—, es evidente que la comunicación política es un escenario que requiere rigurosidad, disciplina y solvencia. En consecuencia, esta primera señal ha sido acompañada, por parte del Gobierno, con la creación de la Dirección General de Redes Sociales, dependiente del Ministerio de Comunicación. Esta instancia tiene que constituirse en un instrumento eficaz para la comunicación estatal que, en el proceso de lectura de las manifestaciones de la sociedad civil, debe ser capaz de generar una nueva cultura en las instituciones públicas, de interacción con las ciudadanas y ciudadanos; de acceso a la información pública, sin cartas ni trámites tediosos; de atención tanto a las demandas como a las iniciativas en línea y de inmediato. Mientras tanto, la ciudadanía debe esperar que otras autoridades, que todavía no lo hacen, empiecen a atender las diversas necesidades de la población e interactúen y reciban instrucciones del Presidente en las redes.

Queda claro que el MAS-IPSP decidió, junto con @evoespueblo, entrar de lleno en la batalla ideológica en las redes sociales, con las consecuencias y efectos inherentes al caso. En primer término, esto significará, sin duda, el incremento de la participación de nuevos actores políticos en este escenario, entre ellos obviamente organizaciones sociales, grupos juveniles, activistas políticos, dirigentes sindicales, y todo un mundo social que hasta ahora no ha sido sino actor pasivo. En segundo término, se transformará, inevitablemente, la estructura misma de los flujos de información en las redes, de los prestigios y roles de los actores hoy cotidianos en este ámbito.

Es cierto que la campaña política en las redes sociales para el referéndum de este año ha sido un escenario negativo para el resultado electoral y la gestión política del proceso de cambio; sin embargo, las consecuencias transformarán este espacio para siempre en el contexto boliviano. Si el Estado Plurinacional es capaz de encaminar una nueva cultura de comunicación política desde las instituciones y servidores públicos, los actores centrales de la política boliviana de los últimos 15 años irrumpen en las redes y @evoespueblo logra en ellas lo que ha alcanzado en todos los otros escenarios de la lucha ideológica y política del país, con estrategias y tácticas de comunicación imprevistas en la bibliografía existente, las redes contribuirán a la construcción de la democracia boliviana.

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