29 enero 2015

Obsolescencia programada


Silvana Barrón

Escuché esta expresión por primera vez en 2003, cuando Apple enfrentó una demanda colectiva porque sus reproductores MP3 no tenían baterías de repuesto. Los demandantes probaron que las baterías se estropeaban antes que el aparato y ganaron el juicio, obligando a Apple a fabricar repuestos.

La obsolescencia programada consiste en que los fabricantes acorten deliberadamente la vida de un producto para estimular el consumo. Es la razón por la que cada día miles de aparatos en todo el mundo acaban en el basurero antes de tiempo. El ejemplo clásico es el de los focos. En 1924, el 'cártel de Phoebus', formado por Philips, Osram y General Electrics, acordó limitar la vida de los mismos a un máximo de 1.000 horas, aunque podían aguantar 2.500. El cártel se deshizo años después, pero quedó como paradigma de la maquinación de la industria para acortar la vida de un producto. Y, a juzgar por el notorio acortamiento de la vida útil de los productos en las últimas décadas, también quedó como un modelo a seguir por otros sectores de la industria.

Todos hemos intentado reparar una licuadora, batidora, secadora de pelo, etc. y desistimos porque salía casi tan caro como comprar un aparato nuevo, o no existían repuestos en el mercado. Esta acción no solo es abusiva, sino que genera toneladas de basura que debería evitarse.

Europa ha tomado cartas en el asunto y está exigiendo la prohibición de la obsolescencia programada. Francia es el primer país en reconocer su existencia en la legislación; acaba de aprobar una ley que establece multas de hasta 300.000 euros y penas de cárcel de hasta dos años para los fabricantes que acorten la vida de sus productos mediante "…la introducción deliberada de un defecto, una debilidad, una parada programada, una limitación técnica, incompatibilidad u obstáculos para su reparación". Pero su aplicación no será fácil, habrá que demostrar la premeditación en la introducción de un defecto y la industria lo niega rotundamente.

Además de la prohibición, Europa está promoviendo que las empresas faciliten la reparación, que se realicen campañas de sensibilización para combatir la obsolescencia estética (productos desechados por la moda, como la ropa y los teléfonos), y la implementación de un sistema de etiquetado de durabilidad para que el consumidor pueda elegir entre un producto barato u otro más caro, pero más duradero.

Esperemos que este sea el principio del fin de la obsolescencia programada

Fuente: El Deber.
Invitados a nuestro RSS feed recibe las actualizaciones vía email, o siguenos via Twitter.
Nombre: Email:

0 comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...