23 diciembre 2013

Chris Anderson: makers, drones y una empresa aeroespacial.


Chris Anderson. Imagen extraída de su perfil en Google PlusLes voy a contar una historia sobre drones, makers y una nueva revolución. Les voy a contar la historia de un chaval de 19 años de Tijuana que consiguió fundar una empresa aeroespacial y millonaria junto a Chris Ardenson, el editor en jefe de Wired, la revista de tecnología más influyente del planeta según Forbes. Al final entenderán el nuevo mantra tecnológico: el hardware es el nuevo software.
En noviembre de 2012 una noticia sacudió el mundo editorial norteamericano: Chris Ardenson, editor jefe de Wired durante once años, dejaba su cargo para dedicarse de lleno a 3D Robotics, una pequeña empresa de fabricación y venta de drones que él mismo había fundado en 2009 junto al joven mexicano Jordi Muñoz.
Un mes antes, en octubre, Anderson ya había publicado su tercer libro, Makers: La nueva revolución industrial.
La historia de 3D Robotics es, en sí misma, la explicación del movimiento Maker. Pero comencemos por el principio:
“En 2007 puse en marcha la comunidad DIY Drones y una de las primeras personas que vino fue un chico que estaba volando un helicóptero con un controlador de la Wii. Lo publicó en la comunidad y puso un vídeo. Era Jordi Muñoz. Lo sabía todo, descubría nuevas cosas, y además tenía ese instinto natural de saber por dónde irá la tecnología. Me puse en contacto con él e hicimos algunos proyectos juntos hasta que llego el momento de crear la compañía…Era un adolescente de Tijuana, un chico de 19 años. Él ha ayudado a construir una empresa multimillonaria.” (Entrevista de Russ Roberts a C. Anderson para econlib.org)
A pesar de su juventud, a comienzos de 2007 Jordi Muñoz ya estaba casado. Había dejado los estudios de ingeniería en México y pasaba las horas en casa navegando por Internet y cacharreando con chips y controladores. Un buen día descubrió DIY Drones, una comunidad para los amantes de los drones (vehículos aéreos no tripulados). Jordi se convirtió, muy pronto, en uno de los miembros más destacados. Ese mismo año consiguió volar un helicóptero, de forma autónoma, utilizando una placa Arduino y un controlador de la Wii que había reprogramado. Jordi publicó el vídeo, Chris Anderson lo vio y se quedó tan impresionado que le instó a fabricar 40 unidades de sus placas:
Jordi Muñoz, imagen extraida de la web de 3D Robotics.
“Todas se vendieron el mismo día y entonces nos dimos cuenta de que ahí había un negocio”, explica Muñoz en Mit Technology Review.
Actualmente Jordi tiene 27 años y es el CTO (Director de Tecnología) de 3D Robotics (3DR). 3DR fabrica drones para uso civil. Desde su web y por menos de 800 dólares podemos comprar, por ejemplo, un quad-copter equipado con cámaras de vídeo y controlable desde un smarphone. Se trata del 3D Iris, su último dron.
En la primera ronda de financiación, 3DR consiguió cinco millones de dólares provenientes, en su mayoría, de True Ventures y O’Reilly Alphatech Ventures. (3D Robotics announces VC funding, expansion plans.)
“Yo era un padre que jugaba con sus hijos a Lego y otros gadgets parecidos y ahora tenemos una multimillonaria empresa de robótica con tres factorías. Yo no sabía nada de manufactura, tampoco nada sobre robótica ni sobre drones. No sabía nada de electrónica. (Anderson en econlib.org).
Chris Anderson y Jordi Muñoz comenzaron a fabricar en China, concretamente en Shenzhen, donde se hacen los iPhones, pero al final la producción se trasladó a Tijuana, según Anderson: la mejor ciudad para ensamblar tecnología.
“Queríamos reducir nuestra cadena de suministro para ser más innovadores. Queríamos ser capaces de cambiar el diseño todos los días si era necesario. El dinero nunca fue un problema pero el tiempo sí, es básico. Cuando analizas Kickstarter ¿Cuál es la llave de su diferencia? Es que ellos se mueven más rápido que las compañías tradicionales. Un equipo pequeño es más ágil. Si tienes tres meses de retraso en tu cadena matas tu velocidad”.
3DR fabrica en Méjico, pero el cuartel general de ingeniería está en San Diego, y el centro de negocios en Berkeley, California.
3D Iris, imagen extraída de la web de 3D Robotics.Para entender un poco mejor lo que va a suponer la industria aeroespacial baste recordar que la nueva Ley de Modernización y Mejora de la Seguridad de la FAA permitirá abrir el espacio aéreo de los EEUU a los drones civiles antes del 30 de septiembre de 2015. Según Fast Company, este nuevo negocio podría mover $ 400 mil millones en los próximos años.
Los drones equipados con cámaras y sensores tendrán infinidad de aplicaciones en la vida civil: vigilancia y control de grandes extensiones, zonas peligrosas o inaccesibles, rescate de personas, control de fenómenos meteorológicos o incluso para mensajería.
Makers
3D Robotics se sustenta sobre la plataforma Arduino, la herramienta que, sin duda, ha propiciado el surgimiento del denominado movimiento Maker.
Chris Ardenson no sólo ha construido una empresa aeroespacial sobre los cimientos de la cultura Maker, también ha escrito el libro que marca el camino de la tercera revolución industrial, la de la manufactura personal.
En Makers: The New Industrial Revolution, Arderson analiza el impacto social y económico de las nuevas impresoras 3D, cortadoras láser, escáneres de lectura mecánica, el software CAD gratuito o la fabricación en la nube. Pero también destaca el papel crucial que juegan las comunidades online.
“Una de las cosas que caracteriza al movimiento Maker es la cultura de la web, eso de que por defecto las cosas son para compartir. Ese “compartir por defecto” desemboca no solo en la creación de comunidades sino que permite abordar el mayor problema de la innovación que es reinventar la rueda. Nuestra comunidad DIY Drones es como nuestra empresa de I+D… y es totalmente gratis, esa es la gran diferencia”.
Para Arderson, Kickstarter no es sólo una pieza fundamental del movimiento Maker, es su brazo financiero.
“Cuando miras a Kickstarter te preguntas ¿Dónde está su diferenciación? Radica en su rapidez. Se mueven más rápido que cualquier compañía tradicional. El Pebble Smartwatch fue lanzado en el mismo día que Sony presentaba su SmartWatch y literalmente pulverizaron a Sony … En otro tiempo cuatro chicos de Palo Alto no hubiesen podido competir con Sony porque no hubiesen podido acceder a la tecnología de fabricación. Ahora sí pueden. Esto es lo que permite la democratización de la manufactura”.
Este movimiento maker es una realidad y muy pronto veremos impresoras 3D en los hogares ( al igual que vemos actualmente un PC). Veremos crecer una nueva generación que pensará que fabricar objetos es tan simple como publicar un blog.
Ahora, seguro que entienden mejor la frase del inicio: “El hardware es el nuevo software”.
Ahh, antes de terminar apuntar que las siglas DIY significan Do It Yourself (Hazlo Tú Mismo) y es, también, una frase que caracteriza al movimiento Maker.
Nota: En 2004 Chris Anderson acuñó el término The Long Tail (la larga cola) para describir el auge de los nuevos negocios en Internet basados en vender poco a muchos, (como Amazón). Su artículo en Wired se convirtió en libro en 2006. En 2010, Anderson, puso a la venta el que fue su segundo bestseller, Free, donde analiza el fenómeno del “todo gratis” en la Red.

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