05 abril 2013

Discurso de Lula en el Festival Internacional Software Libre (FISL) 10.


Bueno, la verdad es que Dilma ya habló por el gobierno brasileño, no hace falta que yo diga ya absolutamente nada aquí hoy, porque estoy seguro que pasar por aquel “pasillo humano” por el cual pasé para llegar aquí, valió por unos cuatro discursos. Pero quería felicitar a mis compañeros del Ministerio que están aquí con nosotros. Quería felicitar a los diputados federales, a nuestros senadores, a nuestro ex-gobernador Olívio Dutra, al alcalde Fogaça. Quería felicitar a una invitada especial que llegó retrasada aquí, que es nuestra compañera Lourdes Muñoz de España, diputada por Barcelona y asesora del presidente Zapatero en el área de Software Libre. Ni le vi la cara a ella, porque ella no se presentó aquí, ponte de pie.

Quiero felicitar a nuestro querido rector Joaquim Clutê. Quiero felicitar a nuestro querido compañero Marcelo Branco, coordinador general del 10º Foro Internacional de Software Libre. Quiero felicitar a los compañeros de las instituciones públicas brasileñas que están aquí, estoy viendo aquí delante al Banco de Brasil y al Serpro. Quiero felicitar a los invitados extranjeros. Quiero felicitar a aquella niñita que está en los brazos de su mamá que debe estar pensando: ¿qué estamos haciendo aquí? y por qué sus papás la trajeron para acá... Un dia, ella lo va a saber.

Quiero felicitar a una persona especial que está aquí, Sérgio Amadeu, porque ahora que el plato está hecho... También quiero felicitar al compañero Tigre, nuestro presidente de la Federación de la Industria de Rio Grande do Sul.

Ahora que el plato está hecho, es muy fácil que lo comamos. Pero hacer ese plato no fue fácil. Recuerdo la primera reunión que hicimos en la Granja do Torto, en la que yo no entendía absolutamente nada del lenguaje que hablaba esta gente y había una tensión enorme entre aquellos que defendían la adopción de Brasil del Software Libre y aquellos que creían que nosotros deberíamos hacer las mismas cosas de siempre, mantenernos de la misma forma, comprando, pagando por la inteligencia de otros, y gracias a Dios, prevaleció en nuestro país la cuestión y la decisión del Software Libre. Teníamos que elegir: o íbamos a la cocina a preparar el plato que iríamos a comer, con los condimentos que nosotros le queríamos poner y darle un gusto brasileño a la comida, o nosotros íbamos a comernos aquello que Microsoft quería vendernos. Prevaleció, sencillamente, la idea de libertad.

Quisiera contarles aquí algo: por qué prevaleció, en mi cabeza, la idea del Software Libre. Ustedes ya saben que yo nunca fui comunista. Cuando me preguntaban si era comunista, yo respondía que era tornero mecánico. Pero tengo extraordinarios compañeros que participaron de la lucha armada en este país, compañeros que pertenecieron a los más diferentes partidos y corrientes ideológicas del mundo, todos extraordinarios compañeros. Yo tenía un hermano mayor que durante toda la vida trato de llevarme al Partido, mi hermano me traía, ya envejecidos, todos estos documentos que habían sido escritos y producidos 200 años atrás o 150. Mi hermano quería que yo me memorizase el Manifiesto, quería que leyera y releyera El Capital, quería que discutieramos todo eso, pero yo le decía a mi hermano: Frei Chico, todo eso fue escrito hace tanto tiempo atrás, ¿no podríamos nosotros empezar a producir alguna cosa nueva, desde ahora? Cuando cayó el muro de Berlín, me puse contento porque permitiría que la juventud pudiese repensar y escribir cosas nuevas, crear nuevas teorías, porque parecía que todo estaba ya construido y que nada más podría ser diferente.

El Software Libre es un poco de eso, o sea, es darle a las personas la oportunidad de hacer cosas nuevas, de crear cosas nuevas, de valorizar la individualidad de las personas. Porque no hay nada que garantice más la libertad que si uno garantiza la libertad individual, que las personas permitan aflorar su creatividad, su inteligencia, sobre todo en un país nuevo como Brasil, en el que la creatividad del pueblo posiblemente sea, sin ningún menosprecio a otros pueblos, el pueblo con la más grande creatividad en el siglo XXI.

Bueno, pienso que nuestro gobierno ya ha hecho mucho, pero que se podría haber hecho más. Somos un gobierno muy democrático. No creo que exista en el mundo un gobierno que practique la democracia como la practica el nuestro. No creo. No creo que exista en el mundo alguien que debata tanto, que discuta tanto como nuestro gobierno. Y eso, a veces, complica las cosas, no es así Tarso? A veces nosotros tenemos que oír una vez, dos veces, tres veces, porque como soy un ignorante en esto de Internet - mis hijos son todos expertos comparados conmigo. Porque Internet tiene algo fantástico, Olívio: es la primera vez que los nietos saben más que los abuelos. Es la primera vez. Antiguamente, porque era más viejo, alguien quería imponerse en todo, no era así? Los hijos no podían hablar cuando los padres estaban en una reunión, uno no podía opinar en las conversaciones de los adultos. Ahora no es así más. Ahora hay dos genios parados en un garaje conversando y uno de ellos dice: “Como se cambia el canal de la tele?”. Basta que le den a la gente dos controles remotos para que ya no sepamos más que hacer. Y un mocoso de ocho años va, los toquetea, le da vueltas, más vueltas, alquila una casa, paga la renta, paga la luz, paga el agua.

Entonces pienso que estamos viviendo un momento revolucionario de la humanidad, en el que la prensa ya no tiene más el poder que tenía hace unos años atrás, la información ya no es más algo exclusivo en el que los detentores de la información pueden dar un golpe de Estado, la información ya no es algo privilegiado. El noticiero de la noche ya está viejo frente a Internet, el periódico queda hiper viejo frente a Internet, y queda tan viejo, que todos los periódicos crearán blogs para informar junto con los internautas de todo el mundo. Bueno, esas cosas, esas cosas todos nosotros no sabemos adonde van a parar, no lo sabemos. Sé que cada vez que hablo con ustedes, me quedo imaginando que si mi generación fuera tan inteligente y creativa como la de ustedes, ya estaríamos mucho mejor de lo que estamos hoy, porque la máquina publica es algo complicada. Está llena de vicios, de normas, entienden, que vienen desde la época del Imperio. Para ir cambiando esas cosas, un burócrata tiene un manual, y el manual solo dice lo que se puede y lo que no se puede. Si le muestras algo nuevo, está prohibido. Él no es capaz de decir: “bueno, tenemos algo nuevo por acá, voy a tratar de intermediar”, no. Él te dice qué se puede o qué no se puede. Y todo eso tomó tiempo para que el gobierno empezara a crear las condiciones para llegar al nivel al cual llegamos.

Les voy a contar algo: hace cinco años tratamos de adquirir una empresa nuestra, fíjense lo absurdo. Nosotros mismos comprarnos una empresa nuestra. Ya era nuestra, pero cuando fueron privatizadas las redes eléctricas en Brasil, se privatizaron también las redes de fibra óptica y se creó una empresa llamada Eletronet, que era aquella empresa americana AES que no cumplió con sus obligaciones y quebró. Entonces por el acuerdo, por el contrato, Eletronet era del gobierno. Y nosotros entonces queríamos recuperar Eletronet para llevar Internet, digamos, a todas las casas brasileñas adonde existiera red, o sea en todo el sistema de líneas de transmisión eléctrica de Brasil, incluso en los oleoductos e gasoductos de Petrobras.

No la pudimos comprar. Hasta hoy está en la Justicia. O sea, quieren que paguemos una fortuna por algo que es nuestro. Está en la Justicia hace más de cinco años. Hay un síndico de lo que quedó de la empresa que quiere ganar más de lo que vale la empresa. Y hasta hoy no logramos recuperar Eletronet, que es patrimonio publico brasileño. Sólo para mostrarles las dificultades que tenemos. Cuando veo un chico de 15 años, de 16 años, cuando veo a mi nieto de siete años hablando con todo el mundo, me quedo pensando: que será del mundo de aquí a 20, 30 ó 40 años con esa disponibilidad del conocimiento que está llegando a las casas de la gente. Nosotros tuvimos un primer desafío: hacer que las computadoras llegaran a las manos de la gente más pobre. Quienes son del gobierno saben cuanto tiempo dedicamos a la discusión del programa “Computadora para Todos”. ¿Y que queríamos nosotros? queríamos que la computadora llegara a la periferia del país, para que las personas que ganaban poco, pudieran pagar, en aquel momento 50 reales por mes. No queríamos regalarlas, sólo venderlas. Creamos financiación espacial por el BNDES para financiar la venta minorista, para que fuera más barata.

Ayer tuve una reunión con el comercio de venta minorista, y lo que la gente más busca en las tiendas hoy son las computadoras. Ya no las computadoras comunes, ahora ya inventaron otra cosa, la notebook. Fueron más allá. Nadie quiere sentarse en una mesa con su computadora, ahora quieren cargar al “animalito”. Entonces, es algo exagerado lo que está pasando.

Fui a inaugurar el programa Luz para Todos y es importante que los extranjeros presentes entiendan. Luz para Todos es un programa del gobierno federal para llevar energía eléctrica, sobre todo al campo, en las comunidades indígenas, en los "quilombos", para la gente que no tiene energía. En 2004, Dilma me presento un proyecto para que atendiéramos a 10 millones de personas hasta 2008, que eran los datos de IBGE. El lunes fui a inaugurar la conexión de la casa 2 millones 40 mil. ¿Saben lo que pasó? Presta atención, Dilma, pídele a tus asesores que tomen nota: de las personas que recibieron el programa Luz para Todos, 83% compraron un televisor; 79% compraron heladeras; 47% compraron equipos de sonido. Y no medimos las computadoras.

La verdad es que ahora, Sérgio, aquella misma discusión que tuvimos para llevar computadoras a los pobres, vamos a tener ahora la decisión de financiar computadoras para los compañeros que reciban energía eléctrica después de 500 años en Brasil. O sea, sacamos a la gente del siglo XVIII, las pusimos en el siglo XXI y, por lo tanto, tienen el derecho de tener una computadora para que sus hijos lleguen al siglo XXI inmediatamente.

Ya voy a terminar... después voy a hablar de la Ley Azeredo, que vi a la gente con una pancarta allí pidiendo que la vete antes de ser aprobada. Primero, tenemos que luchar bastante. Pero, dejenme contarles algo. Nosotros, en la informática... Sérgio Rezende, nuestro ministro de Ciencias y Tecnología está aquí. En la Olimpíada de Matemática... ustedes saben que en 2004 teníamos una Olimpíada de Matemática que tenia 270 mil alumnos de escuelas privadas. Cuando propuse que se hicieran las Olimpíadas de Matemática en las escuelas públicas - Tarso era el Ministro - algunas personas nos dijeron: “No, a los niños de la escuela pública no les interesa”. En 2005 se inscribieron 10 millones 500 mil personas; en 2006 se inscribieron 14 millones de personas; en 2007 se inscribieron 17 millones de personas; en 2008, 18 millones 300 mil; y ahora, en 2009, 19 millones 200 mil niños de la 5ta. al 2º grado se inscribieron en las Olimpíadas de Matemática. La más grande olimpíada era la americana, que tenía cerca de 6 mil inscriptos. La nuestra tiene 19 millones 300 mil niños. De estos, 300 fueron los que recibieron medallas, entre bronce, plata y oro, y de esos, 30 son tricampeones de medallas de oro. Hay un niño que es un genio, que iba a la escuela... Él es tetrapléjico, es casi ciego, casi sordo y no camina. Ese niño iba a la escuela, su padre lo carga en una carretilla y el niño es tricampeón de las Olimpíadas de Matemática.

Ahora hicimos las Olimpíadas de Portugués. En la primera participaron 6 millones de jóvenes y este año estamos empezando las Olimpíadas de Ciencias, que son las tres disciplinas mas complicadas para nuestro pueblo. Todos los niños que ganaron medallas de oro son genios. Entonces el Software Libre es una posibilidad para que esos niños reinventen cosas que necesiten ser reinventadas. ¿Qué hace falta? Oportunidad. Estén seguros de algo, compañeros, que en este gobierno está prohibido prohibir. En este gobierno... Lo que estamos haciendo en este gobierno es discutir. Los empresarios saben cuanto discutimos, sin rencor, sin agravios, sin querer destruir a los competidores, no! Es debatir, es fortalecer la democracia y llevarla a las últimas consecuencias.

Porque este país aun se está encontrando consigo mismo, porque durante siglos eramos tratados como ciudadanos de tercera clase, teníamos que pedir permiso para hacer las cosas, solamente podíamos hacer las cosas que los Estados Unidos nos permitieran, o cuando Europa nos lo permitiera. Ahora nuestra autoestima está alta. Aprendimos a confiar en nosotros mismos. Estamos descubriendo que podemos hacer las cosas. Estamos descubriendo que nadie es más que nosotros. Pueden ser iguales, pero no son mejores, no tienen más creatividad que nosotros. Lo que necesitamos es la oportunidad.

Esa ley que está ahí, esa ley que está ahí, no busca corregir los abusos en Internet. Ella, efectivamente, quiere censurar. Lo que necesitamos, compañero Tarso Genro, quien sabe, sea tal vez cambiar el Código Civil, quien sabe sea cambiar cualquier cosa. Lo que necesitamos es responsabilizar a las personas que trabajan con la cuestión digital, con Internet. Es responsabilizar, pero no prohibir o condenar. No es nuestro interés hacer una ley que permita que las personas entren en las casas de la gente para saber que están haciendo, hasta secuestrando sus computadoras. Eso no es posible, eso no es posible.

Entonces quería, mi querido Marcelo, decirte que hoy - yo no sé lo que sintieron mis compañeros - para mi, hoy fue un día glorioso, glorioso, porque tengo una asesoría especial que cuida de la cuestión digital, amigo Marcelo, tengo... el gobierno tiene diez ministros que hablan en inclusión digital. Inclusión digital es la palabra mas “sexy” del gobierno, ¿me entiendes? Es la palabra mas “sexy” - todo el mundo la dice. Y, entonces, necesitaba un coordinador que me hablara en un sólo idioma, y puse al compañero César Alvarez, que es un gaucho aquí de Rio Grande do Sul, fan del Internacional, que va a empatar con Corinthians el miércoles, por que los gaúchos son buenos. Olívio Dutra es consejero y le pedí que hablara con el consejo del Internacional: empaten cero a cero, así está bien, Olívio, no hay ningún problema.

Pero entonces, con esa coordinación, estamos tratando de avanzar. Me gustaría decirles algo: miren, yo tengo más de un año y medio de mandato. Más de un año y medio de mandato. Es importante que detecten lo que ya hicimos y que necesita ser perfeccionado. Y es importante que detecten lo que aún no logramos hacer y nos ayuden a hacerlo. Porque no siempre el problema del gobierno es la plata. Muchas veces es que cada persona tiene 500 cosas para hacer y esas cosas nuevas se van quedando en segundo plano, y por eso tenemos esa coordinación.

Y vamos a ver, compañeros, si con todos esos números que Dilma expuso aquí para ustedes, con nuestra intención de poner este país en la inclusión digital, de hacer que los niños de la periferia tengan los mismos derechos que los niños de los ricos, de tener acceso a Internet, de poder graduarse, de poder transitar libremente por este mundo, que es Internet, que nos ayude a lograrlo.

Te aseguro una cosa, Marcelo: nosotros no lo sabemos todo, sabemos solamente una parte. Tú solo quizás tampoco lo sepas todo, sabrás sólo una parte. Pero si unimos un poco de lo que cada uno de ustedes sabe, lograremos construir un todo que nos hace falta, definitivamente. Democratizar este país de verdad, que todos sean libres y que puedan hacer las cosas bien. Las personas de bien son la gran mayoría. No vamos a ponernos nerviosos porque de vez en cuando aparece un loco hablando cualquier cosa. Hay hasta un sitio web que propone muerte a Lula. No hay problema, los que proponen vida son infinitamente más, infinitamente más.

Entonces, me gustaría decirles que entrar en aquel “pasillo humano” y ver ese grupo extraordinario de chicos y chicas, creo que todos con menos de 25, 30 años de edad, es que podemos salir de acá y decir alto y fuerte: “Finalmente este país se encontró consigo mismo. Finalmente este país está teniendo el gusto de la libertad de la información”.

Un abrazo y un buen encuentro para ustedes.


Traducción: Anauhac de Paula Gil Corrección y revisión: Martín Olivera (SOLAR)





Invitados a nuestro RSS feed recibe las actualizaciones vía email, o siguenos via Twitter.
Nombre: Email:

0 comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...